La resistencia invisible que moldea tu realidad

Mary Luz Monsalve Peñaloza

9/19/20251 min leer

​Hay fuerzas sutiles dentro de nosotros que, sin notarlo, alteran la forma en que vivimos, creamos y sanamos. No son solo pensamientos ni emociones pasajeras. Son paquetes de información que viajan a gran velocidad por nuestro cuerpo, afectando órganos, energía y vitalidad. Son las resistencias internas; silenciosas, persistentes y profundamente influyentes.

¿QUÉ QUIERE DECIR ESO?

Las resistencias no son simples bloqueos mentales. Son frecuencias que se instalan en el cuerpo y distorsionan nuestra experiencia. Se presentan como "la necesidad de control", el miedo a mostrarnos auténticos, el deseo de "ser otro", a veces, incluso, disfrazadas de admiración, esconden carencias que no hemos querido mirar, y lo más impactante, nos desconectan del presente, de la vida misma.

Cuando vivimos deseando otra realidad, otra historia, otro cuerpo o destino, estamos rechazando lo que somos y lo que es. Esa resistencia constante no solo crea tensión emocional, sino que puede manifestarse como síntomas físicos, densidades en el cuerpo o una sensación persistente de vacío. Es, en esencia, una forma de morir en vida.

Debemos darnos cuenta desde dónde estamos creando, dejar de luchar contra lo que sucede y rendirnos. No desde la derrota, sino desde la comprensión profunda. Cuando soltamos esa lucha interna, la vida comienza a fluir con mayor ligereza y autenticidad.

Volver al gozo de lo sencillo —crear, danzar, escribir, contemplar—, nos ayuda a regresar a nosotros mismos. Son esas pequeñas acciones conscientes las que desinstalan la resistencia y reactivan nuestra capacidad de vivir con propósito.

Ser el creador de tu vida no significa controlar todo, sino asumir el poder de estar en paz contigo mismo. Liberarte de tus resistencias es, en realidad, el mayor acto de creación.

"Si resonó contigo, estoy aqui para acompañarte. Escribeme"