La importancia de nuestra vibración

Mary Luz Monsalve Peñaloza

2/10/20263 min leer

En el ritmo acelerado del día a día, es crucial recordar que nuestra realidad no debe construirse desde los parámetros de la ciencia tradicional. que, aunque valiosa en ciertos aspectos, puede limitar nuestra percepción, nublando el verdadero propósito que debemos alcanzar. No se trata solo de lo que vemos o tocamos, sino de lo que vibramos y sentimos en lo más profundo del SER.​

Vibrar en una frecuencia alta implica estar en sintonía, no haciendo, sino sintiendo y creando desde una misma intención bien sea individual o colectivamente. Las respuestas que buscamos no se encuentran en las redes sociales, ni en internet, ni en consejos ajenos que pueden alterar nuestra vibración con miedo, duda o inseguridad. La información verdadera, — la que transforma — se encuentra en nuestro trabajo interior, en la conexión profunda con eso a lo que lamamos fuente.

Diariamente debemos entrenar la consciencia, que el discernimiento sea clave. Saber desde dónde viene la información, verificarla sin descanso, hacernos las preguntas correctas y no permitir que la duda se convierta en densidad, eso es esencial. Cuando nuestra vibración baja, se abren las puertas a lo que yo llamamos “parásitos energéticos”, que buscan infiltrarse y distorsionar nuestro campo.

Estamos expuestos a distracciones disfrazadas de "novedad", para mantenernos dormidos, aburridos de lo esencial, y lejos de la conciencia real. Por eso, es fundamental mirar hacia adentro, reconocer que la verdad no viene de afuera, y recordar que el verdadero poder está en cada uno de nosotros. De lo contrario, estamos desconociendo el propósito: "Somos creadores. Somos energia única en acción"

La verdadera abundancia es nuestra vibración nuestra frecuencia elevada, es sentirnos plenos al servir a la humanidad desde el amor, desde la conciencia. La abundancia de la tridimensionalidad, material y efímera, está destinada a desaparecer.

La frecuencia que elegimos habitar, es la que nos define en que dimensión nos encontramos en medio de este proceso evolutivo, donde todas las dimensiones existen aquí y ahora. Evolucionar implica trabajar nuestras células, mover nuestras partículas cuánticas, activar portales internos y expandir nuestra conciencia hasta conectar con todas las creaciones posibles.

​​No se trata de “ir” hacia una dimensión superior, sino de darnos cuenta de que ya estamos en todas. Solo debemos abrir los ojos y ajustar nuestra frecuencia. Mientras sigamos atados al miedo, a la angustia, al “hacer por hacer”, nos mantendremos en las luchas de este plano tridimensional. Es momento de mover la energía, de crear con intención, de actuar como los verdaderos creadores que somos.

Este proceso requiere que seamos conscientes, enfocados en el trabajo interior y el amor al prójimo. Solo así se accede a una forma completamente distinta de vibrar, de vivir y de crear.

Aprender a dar y recibir desde la esencia, sin permitir "fugas energéticas". Dirigir conscientemente nuestra energía hacia los objetivos reales. Salir del rebaño. Cuestionar. No aceptar sin pensar. Dejar de ver solo el reflejo y comenzar a mirar al origen.

​​Y en ese camino, también debemos convertirnos en observadores expertos de las personas y situaciones que nos rodean. Todo lo que está fuera nos muestra algo de lo que vibra dentro. Si algo baja nuestra vibración, debemos filtrarlo, comprenderlo y transformarlo.​

​​Elige vibrar alto. Elige MANIFESTAR.

"Si resonó contigo, estoy aqui para acompañarte. Escribeme.